Cuando el cansancio duerma
tu alma en el silencio de la lágrima eterna...
Cuando la melancolía cante
la canción eterna de la despedida...
Cuando la vida sea pasado
escrito en el libro estático de la muerte...
En ese momento mira al cielo
y el abrazo de Dios
calmará tu angustia
y volverás a ser feliz.
Este poema se encuentra protegido por la ley de derecho intelectual.
|